La doctora y científica Doris Rapp
pertenece a esa clase de doctores que no sólo se dedican a la medicina
ambiental, sino que hacen de ella la cosa más importante en su vida. La
doctora estadounidense ha estado estas dos últimas semanas en Alemania,
lo que hemos aprovechado para reunirnos de cara a plantear nuevos y
productivos proyectos y también para pasar el día en el río Mosela. A
continuación tenéis un breve resumen de cómo fue el día.
La investigadora que documentó las enfermedades ambientales
Conocí a la Dra. Rapp en un congreso en
Bad Emstal hace unos 18 años y fue una experiencia crucial para mí. En
su presentación mostró un video sobre un profesor que enfermó debido al
enmoquetado de su escuela y en él aparecía dicho profesor padeciendo una
reacción al polvo contaminante de la moqueta. Se podía ver claramente
la típica reacción de una persona con SQM. Por aquellos tiempos yo
estaba al comienzo de mi propia enfermedad y había tenido reacciones
similares con ciertos pesticidas. El profesor experimentó convulsiones y
posteriormente quedó inconsciente. Yo pensé “Dios mío, esto es lo que
me pasa a mí, es exactamente lo que me ocurre…”
Tras la presentación, hable con la Dra.
Rapp y este fue el comienzo de nuestro intercambio de información y de
nuestra valiosa amistad. Posteriormente pudimos volver a vernos en
conferencias en Alemania, Holanda y los EE.UU. y nos hemos ido visitando
la una a la otra e intercambiamos emails continuamente. Cuando tuve la
oportunidad de poderla visitar en Scottsdale, donde reside, me enseño
uno de sus archivos de videos y me explicó que tiene miles de videos de
niños que ella ha tratado como doctora durante estos años. En ellos se
puede ver a su pacientes durante y después de la terapia y pasando los
tests de alimentos, moho, polen, ácaros o químicos. Estos videos
contienen una evidencia impresionante que puede borrar cualquier duda
sobre la existencia de las alergias u otras enfermedades ambientales.
No podemos seguir ignorando las enfermedades ambientales
El Dr. Binz fue quien invitó esta vez a
la Dra. Rapp y aprovechamos su visita para reunirnos mientras
disfrutábamos de un viaje por el río Mosela que debía comenzar después
de la comida. Fue una reunión agradable y antes de que nos diéramos
cuenta ya estábamos intercambiando información e ideas y planificando
futuros proyectos.
“Tengo más de 80 años y no tengo hijos y
tampoco necesito dedicarme a todo esto. Podría estar disfrutando de la
vida como cualquiera de mi edad, pero veo lo que está pasando y
simplemente no me puedo quedar callada. Encontramos sustancias químicas
en nuestro medioambiente; están en la comida, en el agua y en el aire
que respiramos. Estos químicos afectan a cada uno de los sistemas de
nuestro organismo y no podemos seguir ignorándolo. Casi cada segundo una
persona de mi país pasa a tener cáncer y esto es simplemente
inaceptable.”- Me comenta Doris Rapp.
“Los políticos y el público en general
deben darse cuenta del impacto que está teniendo la inundación de
químicos sobre nuestra salud y nadie debería seguir insistiendo en que
no sabemos a qué se debe el gran incremento de enfermedades que estamos
sufriendo. La evidencia está ahí. Tenemos pruebas en animales que lo
demuestran, por lo que como doctora me pregunto: ¿Qué más debe pasar que
no haya pasado ya para que admitamos las causas reales de todo esto? No
acepto la excusa de aquellos que dicen que sí, que es verdad, pero ¿Qué
se puede hacer? Sí que se pude hacer algo, te puedes educar a ti mismo
para evitar todo esto, y eso es hacer muchísimo”. –Dice la Dra. Rapp,
que está indignada ante la situación actual.
Las soluciones a menudo son simples
La Dra. Rapp no es de aquellos que están
en desacuerdo con el mundo, pero que no aportan soluciones. Ahora mismo
está escribiendo otro libro. “Será un libro pequeño, de sólo 30
páginas, y los lectores podrán entender con facilidad qué hacer con el
medioambiente que les rodea para mejorar su salud. Los consejos que
aparecerán en este libro no cuestan una fortuna y pueden ser fácilmente
implementados sin demasiados gastos, así que ayudarán a cualquiera que
quiera cambiar para mejorar su salud”.
La doctora cita dos ejemplos: “Mucha
gente sufre reacciones con la comida, pero no están seguros de qué
alimentos son los que las provocan. No es necesario pagar un test
costoso. Yo les aconsejo que piensen que es lo que más comen, lo que más
les gusta comer. La experiencia me ha demostrado que los alimentos que
se comen más a menudo, a veces diariamente, son normalmente los que
causan reacciones. La solución es no comer ese alimento durante una
semana y comprobar si se mejora o no ¡Esto no cuesta nada!”
“Algunas personas viven en una casa
contaminada por químicos o por moho. Mi experiencia es que 5 de cada 7
de esas personas mejora su salud un 70% si comienzan a utilizar un
purificador de aire que sea capaz de filtrar los cientos de químicos
presentes en el aire de nuestras casas. Un purificador puede representar
un pequeño gasto, pero he visto pacientes que han mejorado en tan sólo
una noche, por lo que vale la pena si no tenemos la posibilidad de
cambiar de casa o piso.”
El nuevo libro será publicado este año, y
la Dra. Rapp me ha autorizado para que lo pueda traducir al alemán.
También me ha dado permiso para traducir videos y otros libros,
contribuyendo así a aportar información a los que sufren de alergias o
Sensibilidad Química Múltiple y ayudándolos a mejorar su calidad de
vida.
Un viaje por el Mosela
Durante el trayecto desde Bernkastel,
una villa histórica a la orilla del Mosela dedicada al vino hasta
Traben-Trabach y durante el camino de vuelta a Trier, la Dra. Rapp
bullía en nuevas ideas que pondremos en marcha en los próximos meses y
que beneficiarán de muchas maneras a los que padecen enfermedades
medioambientales.