27 de agosto de 2009

HIPOTIROIDISMO LEVE: UN DESEQUILIBRIO IGNORADO (Cala H. Cervera)


Os reproduzco este interesante artículo sobre hipotiroidismo elaborado por Cala H. Cervera, nutricionista ortomolecular, ya que muchos de los enfermos de Sensibilidad Química Múltiple, Síndrome Fatiga Crónica y/o Fibromialgia sufrimos algún tipo de desequilibrio de la glándula tiroides.


Se llama hipotiroidismo al bajo rendimiento de la glándula tiroides. El extenso e impresionante trabajo de investigación del doctor americano Broda Barnes, sugiere que alrededor de un 40% de la población presenta diversos grados de hipotiroidismo. Sin embargo, sólo un pequeño porcentaje de estos casos es diagnosticado. Esto es debido, por un lado, a que la sintomatología es muy variada y se presta a confusión y, por otro, a que los análisis de sangre no son lo suficientemente sensibles como para detectar un hipotiroidismo leve.


LA GLÁNDULA TIROIDES

La forma en la que el organismo reacciona y se enfrenta a las enfermedades depende de un metabolismo sano. Éste es la suma de todas las reacciones que ocurren en el cuerpo y la velocidad con la cual el organismo quema la comida y el oxígeno. La glándula tiroides es de vital importancia para la salud porque es la que controla dicho metabolismo. Esto explica porqué cuando esta glándula no produce un nivel adecuado de hormonas se produce una relentización de casi todas las partes y funciones del cuerpo, incluso del cerebro.

La glándula tiroides está situada en el cuello, inmediatamente debajo de la laringe y enfrente de la tráquea. Está dividida en dos partes, el lóbulo derecho y el izquierdo, que descansan en cada lado de la "nuez". Estos lóbulos están unidos por un tejido, y en conjunto le proporcionan a la tiroides su característica forma de mariposa. Como muchos tejidos del cuerpo, la glándula tiroides recibe un buen riego de sangre, el cual le proporciona nutrientes y, a su vez, le ayuda a eliminar sustancias de desecho. Por el hecho de ser una glándula, produce secreciones que el riego sanguíneo distribuye a diversas partes del organismo. A este tipo de secreciones se les llama hormonas, y en particular, a las producidas por la tiroides se les denomina tiroxina, o T4, y triiodotironina, o T3.

Dos de las materias primas para la manufacturación de estas hormonas son el mineral yodo y el aminoácido tirosina. El yodo es transportado de la sangre a la tiroides donde, una vez allí, se une a la tirosina, la cual forma parte de las células de dicha glándula. Ambos nutrientes se obtienen a través de la dieta: el yodo se extrae de forma directa de alimentos como el marisco, pescado y algas; y la tirosina se obtiene a través de la conversión de otro amino ácido, la fenilalanina, que se encuentra, principalmente, en el pescado, carne, almendras, semillas de calabaza y sésamo, garbanzos y lentejas. Para que esta conversión se lleve a cabo con éxito es necesario un nivel adecuado de las vitaminas B6 y C. Una vez el yodo y la tirosina se han unido, y a raíz de un complejo proceso bioquímico, se forman las hormonas T4 y T3.

Ambas son idénticas excepto en que la hormona T3 contiene tres unidades de yodo, y la T4 contiene cuatro, de ahí sus nombres. Alrededor del 90% de su producción ocurre como T4 y el 10% como T3. Sin embargo, antes de que dichas hormonas lleguen a los receptores de las células, la mayoría de la T4 pierde un átomo y se convierte en T3, la cual tiene mayor afinidad con los receptores celulares y es cuatro veces más potente que su compañera.

Sin embargo, la glándula tiroides no tiene control sobre la cantidad de hormonas que produce. Esto se decide en la "fábrica central": la glándula pituitaria. Esta glándula está situada en el cerebro y, aunque es muy pequeña es uno de los órganos más poderosos del cuerpo. La pituitaria produce sus propias hormonas que controlan las actividades de la mayoría de todas las glándulas endocrinas. En el caso de la tiroides, su hormona controladora es la tirotrofina. Las células de la tiroides disponen de unos receptores diseñados para recibir la tirotrofina. Cuando esta hormona se une a los receptores, la glándula tiroides es estimulada para producir y segregar las hormonas T3 y T4. Si se necesita más producción de dichas hormonas, la pituitaria produce más cantidades de tirotrofina para estimular la tiroides. Por el contrario, si existe un exceso de T4 y T3 en la sangre, la pituitaria interrumpe la estimulación de la tirotrofina, cortando la producción de dichas hormonas.

La pituitaria, a su vez, es gobernada por el "director general" o hipotálamo. Este órgano segrega una hormona llamada "la hormona liberadora de tirotrofina", que es la que se encarga de informar a la glándula pituitaria lo que tiene que hacer.

Como acabamos de ver, la producción de las hormonas T4 y T3 ocurre de forma perfectamente controlada. La mínima alteración en este proceso puede, sin embargo, suponer un desequilibrio con grandes repercusiones para el organismo. Para entender mejor la importancia de la salud de la glándula tiroides es necesario conocer algunos de sus efectos.


EFECTOS DE LA GLÁNDULA TIROIDES
  • Aumenta el tamaño y número de mitocondrias (compartimentos, dentro de la célula, donde se produce energía) en la mayoría de las células del cuerpo.
  • Estimula el metabolismo.
  • Controla los niveles de colesterol y triglicéridos.
  • Controla el peso y apetito.
  • Aumenta el flujo sanguíneo y control de la función del corazón.
  • Aumenta la capacidad pulmonar.
  • Controla la secreción de los jugos digestivos y movilidad del aparato gastrointestinal.
  • Estimula la función mental (concentración, estado de alerta, memoria etc).
  • Equilibra los fluidos en el cuerpo.
  • Controla la fuerza muscular.
  • Ayuda a combatir infecciones.
No es de extrañar que un desequilibrio de la glándula tiroides pueda causar un sinfín de síntomas y manifestaciones diversas.


Síntomas y manifestaciones del hipotiroidismo
  • Sensibilidad al frío*
  • Falta de memoria*
  • Infecciones frecuentes
  • Disminución del líbido*
  • Depresión
  • Retención de líquidos*
  • Apatía*
  • Falta de concentración
  • Caída del cabello*
  • Estreñimiento y gases*
  • Dolores de cabeza
  • Vértigo y mareos
  • Bajones de azúcar
  • Mala circulación*
  • Dolor persistente de espalda (zona baja)
  • Anemia
  • Colesterol y triglicéridos altos
  • Menstruaciones irregulares
  • Irritabilidad
  • Piel seca y cortada (especialmente en los pies y manos)*
  • Eczema o psoriasis
  • Acné
  • Tez pálida o amarillenta*
  • Uñas quebradizas
  • Fatiga*
  • Alergias alimenticias
  • Ronquera crónica
  • Congestión nasal
  • Obesidad y/o dificultad para perder peso*
  • Fácil aumento de peso*
  • Párpados hinchados
  • Escasa urinación durante el día*
  • Pies hinchados
  • Ruido en los oídos
  • Temperatura baja del cuerpo*
* Síntomas más comunes.


La variedad en estos síntomas y señales complica el diagnóstico, puesto que puede confundirse con un abanico de desequilibrios, desde candidiasis crónica hasta hipoglucemia reactiva o intolerancias alimenticias. Es por esto, que el diagnóstico debe hacerse teniendo en cuenta el historial clínico, síntomas, hábitos de vida, tipo de alimentación, temperatura basal y estado emocional de la persona, y no sólo basándose en la sintomatología o análisis de sangre.


CAUSAS DEL HIPOTIROIDISMO

Existen varias causas por las cuales una persona puede presentar síntomas de hipotiroidismo leve. Entre las más comunes están:
  • Deficiencia de ciertos nutrientes.
  • Candidiasis.
  • Agotamiento de las glándulas suprarrenales.
  • Intolerancia al trigo.
  • Dieta alta en ciertos alimentos.
  • Falta de la hormona progesterona y menopausia.
  • Uso de ciertos fármacos y toxicidad de mercurio.

DEFICIENCIA DE CIERTOS NUTRIENTES

Los nutrientes más importantes para el buen funcionamiento de la glándula tiroides son las vitaminas A, B2, B3, B6, B12, C, E; los minerales selenio, zinc, cobre y yodo; el amino ácido L-tirosina; y los ácidos grasos esenciales (Omega 3 y Omega 6). Sin estos nutrientes, la tiroides no puede producir un nivel óptimo de hormonas, ni la hormona T4 puede convertirse en T3, ni los receptores de dichas hormonas en las células pueden funcionar correctamente.

Por otro lado, un bajo rendimiento de la tiroides impide la correcta absorción de ciertos nutrientes. Por ejemplo, sin una tiroides sana no se puede absorber la vitamina B12 eficazmente, lo cual puede causar anemia, síntomas mentales y problemas neurológicos, entre muchos otros; sin unos niveles adecuados de vitamina B6, no se puede utilizar el yodo de la dieta para la producción de las hormonas T4 y T3; sin un correcto nivel de vitamina C, los capilares de la glándula tiroides pueden sangrar.

No todas las personas que sufren de hipotiroidismo presentan deficiencias de todos estos nutrientes. La labor del nutricionista ortomolecular es descubrir las deficiencias particulares de cada persona. En otras palabras, tratar al individuo y no a la enfermedad.


CANDIDIASIS

La candidiasis crónica es una infección de la levadura Cándida Albicans que suele originarse en el intestino, pero puede afectar a todo el organismo. Son varias las formas en que dicha enfermedad puede influir negativamente en la salud de la glándula tiroides y en el uso de sus hormonas:

  • Los radicales libres producidos por la Candida Albicans y sus toxinas pueden dañar la tiroides.
  • La Candida Albicans posee receptores con afinidad a la hormona tiroxina.
  • La candidiasis suele producir deficiencia del mineral zinc, el cual es my importante para la conversión de la hormona tiroxina (T4) en la triiodotironina (T3).
  • El Dr. Michael McNett, experto en la conexión entre candidiasis e hipotiroidismo y fibromialgia, en una entrevista hecha por Mary Shomon (autora y experta en temas de la tiroides) en www.thyroid.about.com, explica que cuando el sistema inmunitario ataca las células de la cándida, se produce la ruptura de dichas células y la descarga de su contenido en nuestro organismo. Estos químicos, parece ser, interfieren con la habilidad de las hormonas tiroideas de producir sus efectos en las células. Según sus observaciones, los receptores de las hormonas tiroideas están divididos en varios tipos: los que están presentes en ciertas partes del cerebro, glándula tiroides y pituitaria que se encargan de marcar los niveles de las hormonas tiroideas en la sangre; y los presentes en el resto del cerebro, piel, músculos, huesos y tejido conectivo. Según el Dr. McNett, los químicos producidos por las cándidas afectan únicamente a estos últimos receptores y, en su opinión, es por esto que los análisis de sangre suelen salir normales aún habiendo hipotiroidismo, ya que los receptores encargados de marcar los niveles de las hormonas tiroideas no quedan afectados.
  • Cuando una persona sufre de candidiasis crónica la mucosa intestinal suele estar inflamada e hiperpermeable, afectando la absorción de nutrientes. Sin embargo, como ya he menciona anteriormente, la glándula tiroides necesita una serie de nutrientes muy importantes para su correcto funcionamiento, así pues un desequilibrio intestinal puede dar origen a un desequilibrio de la tiroides o de las hormonas tiroideas.
  • El tratamiento de la candidiasis es vital para equilibrar la glándula tiroides y los efectos de sus hormonas (ver capítulo "Candidiasis crónica").

AGOTAMIENTO DE LAS GLÁNDULAS SUPRARRENALES

Las glándulas suprarrenales producen las hormonas adrenalina y noradrenalina. Éstas pueden influir en la función de la tiroides, ya que las membranas de las células de esta glándula contienen receptores de dichas hormonas. Por lo tanto, si las glándulas suprarrenales, debido a un estrés continuo y a su agotamiento, producen poca cantidad de adrenalina y noradrenalina, los receptores de la tiroides no serán estimulados adecuadamente.

Hoy en día, no es anormal presentar un cierto agotamiento de las glándulas suprarrenales, debido al estrés, ansiedad, el uso prolongado de antinutrientes como son el azúcar, café, alcohol y cigarrillos, o de fármacos como los corticosteroides. Los síntomas de un agotamiento adrenal son: debilidad, necesidad de ingerir alimentos salados, alergias, presión sanguínea baja, hipoglucemias, ojeras, dolores musculares y de articulaciones, mareo, pechos fibroquísticos, poca tolerancia al estrés, infecciones continuas, depresión, ansiedad, síntomas de envejecimiento prematuro, falta de líbido… Todos estos síntomas se pueden confundir con el hipotiroidismo y, por ello, en la mayoría de los casos, únicamente se trata la tiroides. Es por esto, que muchos pacientes reaccionan negativamente al tratamiento hormonal tiroideo, ya que el aumento metabólico causado por el tratamiento puede acelerar el agotamiento de las glándulas suprarrenales. Por ello, ante un posible hipotiroidismo siempre hay que evaluar la salud de las glándulas suprarrenales y si éstas dan muestras de agotamiento lo ideal es tratar paralelamente las glándulas suprarrenales y la tiroides.

El tratamiento generalizado de las glándulas suprarrenales consiste en el uso de nutrientes específicos como las vitaminas A, B2, B6, B5, C y ácidos grasos esenciales (Omega 3 y 6) que alimentan y fortalecen estas glándulas; la eliminación de los antinutrientes mencionados; y la disminución de los niveles de estrés.


ALERGIA O INTOLERANCIA AL TRIGO

Parece ser que la gliadina, una de las proteínas del trigo, es muy similar a una proteína de la glándula tiroides. Cuando una persona presenta alergia al trigo, su organismo produce anticuerpos a esta sustancia para atacarla y defenderse de ella. De esta forma, estos mismos anticuerpos pueden atacar a la proteína de la glándula tiroides produciendo hipotiroidismo.

Es recomendable eliminar el trigo (pan, espaguetis y pasta en general, galletas, etc) de la dieta, y sustituirlo, especialmente, por quinoa, trigo sarraceno y arroz.


DIETA ALTA EN CIERTOS ALIMENTOS

Ciertos alimentos ingeridos en grandes cantidades y diariamente, pueden reducir la eficiencia de la glándula tiroides al disminuir la cantidad de yodo disponible para sintetizar las dos hormonas de la tiroides: la T3 y T4. Estos alimentos son: col, coliflor, coles de Bruselas, nabos, rabanitos, espinacas, zanahorias, melocotones, peras, fresas, cacahuetes, productos de soja, nueces y mijo.


FALTA DE LA HORMONA PROGESTERONA Y MENOPAUSIA

La progesterona, entre muchas funciones, estimula el funcionamiento de la tiroides. Por este motivo, es común que durante la menopausia, cuando los ovarios dejan de producir esta hormona, aparezcan síntomas de hipotiroidismo leve. Por otro lado, a partir de los 35 años, aproximadamente, la ovulación puede dejar de producirse con regularidad, a pesar de que la menstruación sigue siendo mensual. La progesterona se fabrica por los ovarios después de la ovulación, durante la segunda fase del ciclo menstrual. Por este motivo, no es anormal que a partir de esta edad la tiroides relentice un poco su funcionamiento. En estos casos es importante seguir las pautas del tratamiento, indicado más adelante, a parte de los consejos dados en el capítulo "Equilibra tus hormonas y disfruta de ser mujer".


USO DE CIERTOS FÁRMACOS Y TOXICIDAD DE MERCURIO

Según estudios, existen varios medicamentos que pueden contribuir al hipotiroidismo. Entre ellos se encuentran algunos de los destinados a tratar la tos, el clorhidrato de amiodarona (vasodilatador coronario) y el litio (usado en antidepresivos o para tratar enfermedades maniaco depresivas). Estos químicos pueden bloquear la secreción de las hormonas T4 y T3. Por otro lado, la dopamina y los corticosteroides suprimen la secreción de la tirotrofina, segregada por la glándula pituitaria. Los corticosteroides, a su vez, bloquean la conversión de la hormona T4 a T3. La aspirina y otros fármacos que contienen salicilato, también pueden contribuir al hipotiroidismo, ya que impiden la unión de la hormona T4 a las proteínas transportadoras de la sangre, reduciendo la cantidad de dicha hormona en el torrente sanguíneo. Por otro lado, los estrógenos son antagonistas a la T4. El uso de estrógenos sintéticos, como la píldora anticonceptiva, puede desequilibrar el balance hormonal de la tiroides y producir síntomas de hipotiroidismo.

Otro causa del hipotiroidismo puede ser debida a una toxicidad de mercurio debido a los empastes de amalgama. Cuando el mercurio se aposenta en un tejido (como puede ser la glándula tiroides) puede provocar una reacción de autoinmunidad, ya que el cuerpo considera este tejido como un agente extraño, poniendo en marcha un sistema de ataque. Otra forma en la que este metal puede ser responsable de causar hipotiroidismo es por su capacidad de unirse a la hormona T4 y prevenir que ésta se convierta en T3.


DIAGNÓSTICO

La forma de diagnóstico más común que usa la medicina tradicional para detectar el hipotiroidismo, es a través de un análisis de sangre donde se analizan valores hormonales sanguíneos, normalmente de la T4, T3 y tirotrofina. Sin embargo, como ya hemos visto anteriormente, las causas del hipotiroidismo leve no son, únicamente, una baja producción de hormonas. Hay que tener en cuenta la conversión de la hormona T4 en T3 y una deficiencia o resistencia de los receptores celulares de dichas hormonas. Por otro lado, se podrían discutir los parámetros de referencia que determinan si una persona tiene un nivel de hormonas adecuado, ya éstos son demasiado amplios. Por otro lado, este tipo de pruebas tampoco mide el nivel intracelular de la hormona T3. En otras palabras, una persona puede presentar unos niveles correctos en sangre de dichas hormonas y, aún así, sufrir de hipotiroidismo leve, ya que las células pueden no estar recibiendo las cantidades adecuadas de hormonas.

Existe, sin embargo, un método de diagnóstico muy fiable para detectar el hipotiroidismo leve, desarrollado por el Dr. Broda Barnes, especialista de la glándula tiroides. Durante años, este médico pudo observar que muchos de sus pacientes presentaban síntomas de hipotiroidismo, pero, por el contrario, los análisis de sangre no mostraban anormalidades. A partir de esta contradicción, el Dr. Broda Barnes desarrolló un simple, pero eficaz, test de temperatura para comprobar el funcionamiento de la tiroides y la respuesta de las células del organismo a las hormonas producidas por dicha glándula. Esta prueba es conocida con el nombre de "Test de Temperatura Basal de Barnes"). El ritmo al cual el cuerpo produce calor se llama "índice metabólico". Muchos factores pueden afectar este índice, por ejemplo, el ejercicio, adrenalina, ingestión de comida, clima, etc. Por este motivo, el índice metabólico se mide bajo unas condiciones específicas: cuando el cuerpo está recién despertado, en reposo, tranquilo y sin alimento. La medición obtenida, bajo estas condiciones, se llama "índice metabólico basal" (IMB). Las hormonas producidas por la tiroides aumentan el IMB al estimular el uso celular de oxígeno para producir energía. Por este motivo, dos de los síntomas más comunes en el hipotiroidismo son: temperatura baja, debido a un bajo IMB; y cansancio, especialmente por la mañana, ya que existe poca producción de energía celular.

Para llevar a cabo el "Test de Temperatura Basal de Barnes" sólo se necesita un termómetro de mercurio, pero es necesario seguir unos pasos muy importantes.


TEST DE LA TEMPERATURA BASAL DE BARNES
  • Las mujeres deben hacer este test en el segundo, tercer y cuarto días de la menstruación. Por el contrario, las mujeres sin menstruación o los hombres que quieran hacer esta prueba pueden escoger 3 ó 4 días seguidos del mes a su conveniencia. Es importante no hacer esta prueba durante el proceso de una enfermedad como la gripe.
  • La noche anterior se debe dejar el termómetro, ya rebajado, al lado de la cama.
  • Al despertarse a la mañana siguiente, se coloca el termómetro en la axila durante 10 minutos. ES MUY IMPORTANTE moverse lo menos posible, y sobre todo no levantarse, ni beber, ni comer nada, hasta finalizada la prueba. Lo mejor es permanecer en la cama descansando con los ojos cerrados.
  • Después de 10 minutos, se lee el termómetro y se anota la temperatura y el día.

La temperatura debe oscilar entre 36,5° y 36,8° (grados Celsius). Si, por el contrario, ésta se muestra, consistentemente, por debajo de 36,5°, puede reflejar un hipotiroidismo leve, especialmente si va acompañada de algunos de los síntomas mencionados anteriormente. Es importante tener claro este punto, ya que no todas las personas con la temperatura baja sufren de hipotiroidismo.

La comunicación con el terapeuta durante la visita es muy importante para ayudar en el diagnóstico. Cierto tipo de información, que tal vez pueda parecerle irrelevante a la persona, es de vital importancia en estos casos. Por ejemplo, una mujer con hipotiroidismo es posible que haya tenido su primera menstruación a los 10 u 11 años, o, por el contrario, muy tarde a los 17 o 18 años. Sus menstruaciones suelen ser irregulares y dolorosas. Esta mujer posiblemente haya tenido problemas para concebir o inexplicables abortos. Sus hijos suelen nacer grandes, ya que el feto produce cantidades extras de la hormona T3, la cual estimula el crecimiento. También suele alcanzar la menopausia antes de la edad estimada.


TRATAMIENTO PARA EL HIPOTIROIDISMO

Referente al hipotiroidismo, el Dr. Broda Barnes dijo: "Luchar contra el malestar, una salud precaria y la enfermedad, con drogas que no son armas biológicas, y, por lo tanto, no naturales para el cuerpo, está bien cuando no hay nada más. Las aspirinas alivian el dolor de cabeza, los antibióticos una infección... pero no sufrimos de dolores de cabeza o infecciones debido a la falta en nuestro organismo de aspirinas o antibióticos. Si sufrimos de todo ello, y más, es debido a la reducida secreción de una tiroides en baja forma. Combatiremos estos síntomas con mayor efectividad y menos riesgos si le proporcionamos al cuerpo lo que le falta: su poderosa propia arma biológica."

Por ello, y para recuperar la salud de la tiroides y para estimular la buena respuesta del organismo a sus hormonas, es necesario seguir un tipo de programa que, a rasgos generales, se describe aquí:


Dieta

No todo el mundo responde positivamente a una dieta sana estándar y, por ello, la función del nutricionista ortomolecular es diseñar una que se adapte a las necesidades particulares de cada persona.

Sin embargo, en términos generales, consume lo menos posible los alimentos supresores de la tiroides: col, coliflor, coles de Bruselas, nabos, rabanitos, espinacas, zanahorias, melocotones, peras, fresas, cacahuetes, productos de soja, nueces y mijo.

Por el contrario, incrementa: perejil, huevos, albaricoques, pescado azul, algas, plátanos, almendras, berros, pepino, guisantes, manzanas, naranjas, higos, carne, semillas de calabaza y sésamo, garbanzos y lentejas.

Es importante descubrir las posibles alergias o intolerancias alimenticias que pueden afectar, directa o indirectamente, a la tiroides, poniendo especial énfasis en los productos de trigo y, también, lácteos.

Evita los estimulantes como los azúcares, café, cigarrillos, etc., ya que éstos pueden afectar a las glándulas suprarrenales que trabajan en sincronía con la tiroides.

Sigue, en términos generales, una alimentación sana (ver "Nutrición ortomolecular").


Suplementos nutricionales

Es importante identificar las deficiencias nutricionales de la persona y tratarlas con suplementos individuales específicos o con una combinación de éstos. Aunque hoy en día existen en el mercado buenos preparados para el tratamiento del hipotiroidismo, no hay que olvidar las deficiencias particulares de cada persona, que son las que han podido causar el desequilibrio, en primer lugar.

Un programa general sería:
  • Formula VM-75. 1 comprimido con el desayuno.
  • Factores C "1000" Plus. 1 comprimido con el desayuno y comida.
  • Vitamina E (600 u.i.). 1 perla con el desayuno. CUIDADO CON ESTA VITAMINA SI SUFRES DE HIPERTENSIÓN.
  • Formula B-Complex "100 mg". 1 comprimido con el desayuno.
  • EPA/GLA. 1 cápsula de gelatina con el desayuno y cena.
  • Ultra CoQ10 100. 1 perla con el desayuno.
  • Ela-Vites. 1 comprimido en ayunas y a media tarde (no más tarde de las 18 horas), alejado de las comidas (1 hora antes o 3 horas después). Si el comprimido de la tarde te produce demasiada energía e insomnio por la noche, tómalo antes de comer.

Otras recomendaciones
  • Elimina toxinas. Éstas pueden provenir del agua, aire y alimentos, en forma de pesticidas, conservantes, metales pesados, nitratos, etc., pero también a través de toxicidad del propio cuerpo, como en los casos de estreñimiento crónico, candidiasis y parasitosis, entre otros. Es importante que evites al máximo todo tipo de toxinas, comiendo, siempre que sea posible, alimentos biológicos; bebiendo agua embotellada o filtrada; evitando el uso de fármacos y productos químicos, como los de limpieza; y tratando cualquier tipo de infección crónica o desequilibrio intestinal (ver capítulos "Candidiasis crónica" y "Parásitos: los pequeños intrusos").
  • Practica algún tipo de ejercicio. Este punto es especialmente importante, ya que el ejercicio estimula las secreciones de la glándula tiroides y aumenta la sensibilidad de los tejidos hacia las hormonas T4 y T3.
Muchas personas con hipotiroidismo leve que vienen sufriendo durante mucho tiempo de ciertos síntomas y signos, los asumen como parte de la vida. Ante todo, es fundamental no conformarse con un estado mediocre de salud.

Luego, es importante detectar el hipotiroidismo y, después, actuar. Una vez que se equilibra el organismo y las células reciben la cantidad adecuada de hormonas, no sólo es posible que los síntomas y malestar desaparezcan, sino que puede surgir un nivel de energía hasta entonces desconocido.


Fuente: Nutriología Ortomolecular

19 de agosto de 2009

ALERTA SOBRE LA PRESENCIA DE TÓXICOS EN EL CUERPO - LA VANGUARDIA 19/08/2009





Nuestro cuerpo es un depósito de los contaminantes químicos que se hallan en el medio ambiente. Así se demuestra en un estudio sobre la distribución de los compuestos orgánicos persistentes en la sangre encargado por el Departament de Salut y recién elaborado por el Institut Municipal d´Investigacions Mèdiques (IMIM). Ocho de los 19 compuestos tóxicos persistentes que han sido estudiados fueron detectados en más del 85% de la población catalana: el insecticida DDT y su residuo el DDE, cuatro PCB (policlorobifenilos) y los plaguicidas hexaclorobenceno y betahexaclorociclohexano (un análogo del lindano). Es uno de los pocos estudios de este tipo realizado con una muestra representativa de la población.


El estudio, que fue confeccionado a partir de la sangre aportada por 919 personas, confirma que la presencia de ciertos compuestos químicos tóxicos y persistentes es común en la población española. Esta contaminación es también habitual en otros países del mundo.

Los compuestos que almacena nuestro cuerpo son residuos industriales o de pesticidas usados en la agricultura (insecticidas, fungicidas) que han contaminado los piensos de los animales y la cadena alimentaria humana. La principal vía de entrada en el organismo humano son las grasas de origen animal. Estas sustancias se acumulan en los tejidos grasos del organismo humano y son persistentes sin que se pueda eliminar.

La mayor parte de estos compuestos ya no se usan o no se comercializan, pero siguen presentes en la sociedad, y su huella permanece. Por ejemplo, los PCB se usan como aislante en miles de transformadores eléctricos. Considerados tóxicos - y algunos, posiblemente cancerígenos-el convenio de Estocolmo de Naciones Unidas decidió prohibirlos; pero la aplicación de este tratado está pendiente en toda España.

El estudio observa que el 88% de la población catalana tiene en su organismo restos del insecticida DDT, mientras que la totalidad acumula restos de DDE, el principal producto de degradación del DDT. El hexaclorobenceno, el beta-hexaclorociclohexano y algunos PCB se detectan en un 96% o más de los ciudadanos.

"El estudio revela que ningún catalán está libre de alguno de los 19 compuestos analizados; no ha habido nadie a quien no se detectasen al menos tres compuestos", declara el director del estudio, Miquel Porta, investigador del IMIM y catedrático de la UAB.

"En un 62% de la población detectamos más de 10 substancias", señala Porta. "Afortunadamente, la mayoría tiene concentraciones relativamente bajas", añade. Los productos con niveles más elevados en sangre son el DDE, el hexaclorobenceno y el beta-HCH.

"Hay un pequeño grupo de población que presenta niveles sustancialmente más altos que el resto", dice Porta. Así, la persona con más DDE tiene 9.036 ng/ g en la sangre, mientras que la persona que tiene menos tiene sólo 1,17 ng/ g; es decir, una tiene 7.700 veces más que la otra. Estas mismas desigualdades sociales se ven también en otros países del mundo.

El estudio confirma que los niveles más altos de tóxicos los tienen las personas obesas y las de mayor edad. "Cuanto más grasa tiene la dieta, más acumulación de compuestos se produce". Así, la presencia de los PCB va en aumento a medida que las personas ganan peso, hasta que alcanzan los niveles mayores en los obesos. Además, las mujeres tienen niveles más altos de DDE, hexaclorobenceno y beta-HCH que los hombres. Y ¿por qué? "Este hallazgo nos ha sorprendido algo y lo queremos analizar en profundidad. Quizás tenga que ver con una mayor frecuencia de la obesidad en las mujeres", cree Porta.

Los investigadores del IMIM no han analizado todavía si existen diferencias en función del lugar de origen o de residencia de las personas, pero su hipótesis es que en los niveles no influye si se vive en el medio rural o urbano. "Los compuestos no hacen esta distinción y son ubicuos en toda la cadena alimentaria del mundo", agrega Porta.

Las concentraciones sanguíneas de los PCB son algo más elevadas en Alemania que en Catalunya, mientras que el hexaclorobenceno es un poco más alto aquí. "Lo que observamos en este estudio ocurre en todo el mundo; lo que pasa es que aquí lo hemos mirado y en otros sitios no", señala Miquel Porta. Y hace un juego de palabras: "Todos tenemos el problema, pero sólo algunos tenemos el programa", dice, en referencia al plan de vigilancia de los compuestos tóxicos en las personas que se inicia con este estudio de la Generalitat y el IMIM. Además, el gobierno catalán lleva años analizando estos tóxicos en los alimentos.

Porta señala que debe mover a reflexión que "muchos años después de haberse prohibido, estos compuestos siguen estando presentes en nuestros cuerpos". Por ejemplo, el DDT se prohibió en el año 1977; pero 30 años después, está en muchos alimentos, lo que da una idea de lo persistente que es. Hoy la contaminación humana por estos compuestos es habitual, pero Porta señala que ello no significa que debamos aceptarla como algo normal. "Durante miles de años de la historia de la humanidad en nuestro cuerpo no había ninguno y por tanto no se se puede decir que sea un hecho natural; son productos artificiales", dice.


Primer estudio representativo

Este estudio es la primera fotografía que retrata la contaminación humana por tóxicos persistentes en una muestra representativa de la población de Catalunya. Hasta ahora sólo se habían estudiado poblaciones no representativas o grupos de pacientes. En España, sólo Canarias disponía de un estudio representativo de su población, pero no fue asumido por el gobierno autonómico. Aunque el investigador Miquel Porta lleva desde 2001 proponiendo estos estudios sobre concentraciones sanguíneas, el actual Govern de la Generalitat es el primero que se ha atrevido a hacerlo. El equipo de Joan Grimalt en el CSIC analizó la sangre de 919 personas, elegidas al azar entre ciudadanos que en el 2002 participaron en una encuesta de salud. Su sangre fue guardada en congeladores y luego analizada. Otras zonas de España realizan estudios similares.


Fuente: La Vanguardia (19/08/2009)

13 de agosto de 2009

LOS LARGOS TENTÁCULOS DE LA INDUSTRIA EN ALEMANIA. La censura sobre la Sensibilidad Química Múltiple en la Wikipedia



Artículo elaborado por Amalie, CSN–Chemical Sensitivity Network y traducido por Eva Caballé, autora del blog No Fun.


Os invito a leer este fantástico artículo sobre el poder de la industria en Alemania y el control que ejercen a través de la Wikipedia para intentar que la Sensibilidad Química Múltiple no sea visible, y si lo es, que sea tomada por una enfermedad psicosomática.
Quiero dar la gracias a Silvia K. Müller, presidenta de Chemical Sensitivity Network (CSN), por haberme enviado este artículo sugiriéndome su traducción y difusión en castellano.


¿ES LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE UNA ENFERMEDAD PSICOLÓGICA? ¡LOS ADMINISTRADORES DE LA WIKIPEDIA NO PERMITEN QUE SE SEPA LA VERDAD!

El artículo sobre Sensibilidad Química Múltiple (SQM) en alemán de la Wikipedia es editado cada día, a veces cada pocos minutos. El artículo en teoría debe dar datos científicos contrastados acerca de la Sensibilidad Química Múltiple. Por supuesto que los datos sobre la SQM no cambian cada pocos minutos. Pero el artículo no es sobre los datos. Es sobre un conflicto de intereses: la industria versus los enfermos de SQM.

En Alemania, al igual que en otros países, hay personas que tienen experiencia personal sobre SQM, que tienen muchos conocimientos médicos y que dan información y ayudan a los afectados de SQM. Cuando ellos escriben en el artículo sobre Sensibilidad Química Múltiple de la Wikipedia, la enfermedad es descrita como orgánica. Acto seguido, los médicos, que son los administradores de la Wikipedia, editan el artículo diciendo que la SQM es una enfermedad psicosomática. Toda esa gente que quiere ayudar no puede escribir un artículo que dure más de unos pocos minutos en la red.


¿QUÉ ES LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE?

Los afectados de SQM reaccionan ante las sustancias químicas tóxicas que se usan en el día a día. Reaccionan incluso a pequeñas cantidades. Los síntomas de la SQM pueden variar desde los más leves a síntomas en los que su vida corre peligro y son provocados por sustancias químicas tales como contaminantes en los edificios, disolventes, humo de las chimeneas, perfumes, detergente para la ropa o cosméticos. La SQM no es una alergia y si los enfermos de SQM además tienen alergias, como puede ser alergia al polen o a ciertos alimentos, es una enfermedad aparte.

¿Por qué esta información no está en la Wikipedia? ¿Cuál es el problema? Las alergias e intolerancias no son nada nuevo ni nada poco habitual. Pero la SQM es un problema, un gran problema para los intereses económicos de ciertas empresas.


SQM: UN PROBLEMA ECONÓMICO

En algunos trabajos que se desarrollan en un entorno tóxico, la SQM tiene una alta prevalencia. Muchos enfermos de SQM trabajaban con sustancias nocivas, por ejemplo trabajaban un fábricas de calzado, en una imprenta o con barnices. La mayoría de los enfermos de SQM no pueden volver a trabajar. ¿Quién les mantendrá para que puedan vivir? En Alemania existen leyes especiales sobre el dinero social destinado a la gente que no puede trabajar. En otros países quizás tienen otras normas, pero la seguridad económica para los enfermos de SQM es siempre una preocupación.

Además, hay casos de personas que desarrollan SQM por exposición a sustancias tóxicas en edificios como escuelas u oficinas. Si bien es sabido que en la industria es donde se encuentran más sustancias tóxicas y peores condiciones de trabajo, también pueden encontrarse sustancias perjudiciales en pisos, escuelas, oficinas, etc. Si el Estado admitiera que el edificio de una escuela es tóxico, implicaría rehacerlo con sustancias no tóxicas y material muy caro. Esto es mucho dinero. Así que, a pesar que muchas escuelas y otros edificios son tóxicos, no se hace nada para solucionarlo.

Por otro lado, los afectados de SQM necesitan ayuda económica más allá del dinero social de la pensión habitual. Necesitan vivir en un piso construido con materiales no tóxicos, sin sustancias químicas, sin parquet ni moho. Necesitan purificadores de aire, que cuestan el equivalente a un mes entero de un sueldo promedio. Necesitan filtros de agua, porque el agua lleva sustancias químicas tóxicas. Necesitan comida orgánica, porque reaccionan a los pesticidas que hay en la comida normal. Algunos de los enfermos de SQM podrían volver a trabajar si recibieran la ayuda y la atención médica adecuada. Podrían trabajar desde casa por Internet. ¡Los enfermos de SQM necesitan ayuda económica! Como cualquier otro enfermo crónico, los afectados de SQM necesitan desesperadamente que se reconozca su derecho a conseguir un trabajo en condiciones adecuadas para ellos o un apoyo económico si no pueden volver a trabajar. Y sin embargo nadie quiere pagar por ello.


LOS ENFERMOS DE SQM NECESITAN DINERO PARA SOBREVIVIR, PERO LA INDUSTRIA NO PAGARÁ

Si los afectados de SQM recibieran suficientes ayudas económicas que les permitieran vivir, y si los edificios fueran remodelados, todo esto costaría muchísimo dinero al Estado. Es fácil adivinar quién no lo quiere. Hay algunas personas que no quieren pagar impuestos de los muchos millones que ganan cada mes. Ciertas personas prefieren tener un chalet, un yate y un gran coche mientras que otros mueren. Y hay algunas personas que no quieren admitir que sus fábricas u otros edificios hacen enfermar a otras personas.


ENFERMEDAD PSIQUIÁTRICA: ASÍ ES COMO SE “RESUELVE” EL PROBLEMA

Los que tienen dinero y no quieren pagar tienen una solución para su problema. Claro, ellos afirman que no es la contaminación de su industria y sus productos los que causan la SQM. La SQM, dicen, que no puede ser una enfermedad orgánica. Dicen que los enfermos tienen un problema psicológico, que tienen tanto miedo a la polución que desarrollan síntomas psicosomáticos. Según ellos, la SQM no debe ser tratada dando a las personas dinero para que puedan vivir en un sitio libre de tóxicos, sino a través de medicación y psicoterapia. Medicación que, por supuesto, proporciona un elevado margen de beneficio a la industria farmacéutica.

Y aún mejor, esta gente pretende que los que sufren SQM no lo sepan. Mejor que ellos mismos crean que tienen una enfermedad psicológica. Es muy fácil decir a la gente que está constantemente enferma debido a las sustancias químicas que su enfermedad tiene otra causa, una causa psicológica, evidentemente.


INTERNET: UN PELIGRO PARA LOS MONOPOLIOS ECONÓMICAMENTE SÓLIDOS

Pero muchas personas encuentran lo que les hace enfermar. En algunos casos, descubren que tienen SQM a través de Internet. Algunos afectados de SQM, que saben porque están enfermos, comparten información sobre SQM en Internet. Algunos para utilizar el ordenador incluso deben llevar puesta la máscara de carbón activo, debido a las sustancias químicas que desprenden los ordenadores, como los retardantes de fuego. Algunos no tienen dinero suficiente para permitirse una “casa segura”, y deben vivir en un entrono que les hace encontrarse mal casi todo el tiempo, pero incluso así escriben y comparten información.


EL MEJOR EJEMPLO: LA WIKIPEDIA


No es fácil hacer visible la SQM a través de Internet, porque ciertas personas no quieren que exista información sobre esta enfermedad en la red. Quieren que en la red solo se pueda encontrar información que diga que la SQM es psicosomática. Y quieren que esta “información” sea la que se encuentre en la Wikipedia.

Entonces alguien con experiencia y conocimientos médicos escribe en la Wikipedia que la SQM es una enfermedad orgánica. Explica que la SQM está reconocida por las más altas autoridades públicas Alemanas, por el Departamento de Salud Pública y el DIMDI (Instituto Alemán de Documentación Médica e Información), los cuales también son muy importantes. Pero a pesar de esto, a muchas personas que sufren SQM se les diagnostica otra enfermedad y se les dice: “La SQM puede existir y ser una enfermedad orgánica, pero tú no la tienes, lo tuyo es psicosomático”. Esto pasa a pesar que las autoridades alemanas hayan reconocido plenamente la SQM como una enfermedad física.

Esta es la información que está vetada en la Wikipedia. Ciertos médicos no pueden aceptar la verdad. Incluso si un administrador de la Wikipedia lo permite, otro administrador, un médico, edita el artículo inmediatamente. Dicen que la SQM no es una enfermedad sino un "concepto de enfermedad". Dicen que es psicosomática. Y citan estudios desfasados donde se dice que los enfermos de SQM no reaccionan a las sustancias químicas cuando no saben que las hay y que en cambio reaccionan ante placebos. Citan un estudio psiquiátrico totalmente desfasado mientras rehúsan citar los cientos de estudios actuales que demuestran el papel de las sustancias químicas como causantes de la SQM.


¿QUIÉNES SON LOS QUE EDITAN LA WIKIPEDIA?

Los que editan la versión alemana del artículo sobre SQM en la Wikipedia dicen que son médicos. Dos de ellos se hacen llamar “Christian2003” y “Mesenchym”. Varios de ellos están editando todo el día de forma que ningún artículo que diga que la SQM es orgánica esté en la Wikipedia más de unos pocos minutos.

Y esos “médicos” que son administradores de la Wikipedia tienen intereses en la industria química. Por ejemplo, “Christian2003” y “Mesenchym” forman parte del grupo sobre química que hay en la Wikipedia. ¿Qué otros proyectos tienen estos administradores? Un proyecto farmacéutico en la Wikipedia y una web sobre “control de calidad” para los artículos sobre química y medicina de la Wikipedia. Control de calidad significa que tienen monopolizada la información publicada en la Wikipedia. Y para rematar, quieren una Lista Negra para las páginas web que dicen que no están cualificadas, es decir, las que no van a favor de la industria. Ya han hecho su lista, y las webs que tienen un punto de vista contrario a sus intereses aparecen como “no cualificadas”.

Si entendéis alemán o queréis utilizar un programa de traducción, encontraréis más información acerca de la censura en la Wikipedia en el foro de CSN.


Fuente: EMM Blog (12/08/2009)